Poemas para hoje
Poemas para hoje
«La luna de la montaña
ilumina también
a los ladrones de flores»
Bashö
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Que nada nos distraia do amor
nem mesmo as vitórias da vida
Que nada nos distraia do amor
Nem mesmo confetes e serpentinas
Que nada nos distraia do amor
Nem mesmo os picos de adrenalina
Que nada nos distraia do amor
Que tudo nos atraia o amor
Flaira Ferro
Na casa do interior
Deus entrou, Deus entrou
Na casa do imperador
Deus tentou, Deus tentou
Na casa da velha rendeira
Deus é cozinheira
Na casa do velho artesão
Deus é criação
Na casa pequena de telha
Deus é uma abelha
Deus é uma aranha
Deus é a poeira
Deus é a pobreza
Que o abastardo estranha
Na casa do pobre feliz
Deus é aprendiz
Na casa do rico avarento
Deus é como o vento
Na casa da beira da estrada
Deus é passarada
Na casa do coração
É transformação
Flaira Ferro
ODA A LA VIDA
La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.
Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.
No es cierto.
Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.
Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.
Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.
No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.
Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.
Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.
el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.
Pablo Neruda
Primavera
de Alfonsina Storni
¿Vendrás tú? Por mis jardines vuelan
Ya las primeras mariposas
Sobre las rosas.
Velan
De noche los cocuyos
Entre los yuyos.
Sonríen las estrellas
Pálidamente bellas.
¿Y vendrás tú? Se cubren
Alegres, mis floreros
De madreselvas.
Anda por los largos canteros
La risa azul del nomeolvides
Y se cargan las vides.
Selvas
Tengo en el corazón;
Árboles gruesos
Prietos de ramas;
Yuyos, retamas,
Flores de malvón,
Pájaros en las ramas,
Todo eso tengo en el corazón.
¿Y vendrás tú?
Mis manos
Fabricaron panales.
Yendo de rosa en rosa cogí miel;
Hice linos; no recuerdo de males.
El lecho mío es blanco
Y es Primavera. Huele
Bien, el alto barranco
Mojado por la ría.
Desde el mar que diviso
¿Vendrá tu vela?
Vuela,
Primavera es gacela
Fugitiva
Y furtiva,
¡Vuela!
LA PRIMAVERA
Llegada la primavera
en Andhra Pradesh, en Karnataka, en Kerala
la casta de los intocables
combate la plaga de langostas con un vaso de leche.
El gobierno ha persuadido a los jóvenes agricultores
Para que abandonen sus cultivos tradicionales.
Los sembrados de grano
y las plantaciones de caña de azúcar
han sido reemplazados por campos de algodón
semillas transgénicas compradas a crédito
a la compañía estadounidense Monsanto.
De la floración del conjunto es responsable
el Fondo Monetario Internacional
y unos van y otros vuelven
por los laberintos de la afirmación.
Y la caridad purifica los números
y la misericordia perpetúa las églogas
entre Karnataka y Kerala y Andhra Pradesh.
Durante la última década la cosecha fue mal
y más de ciento cincuenta mil campesinos,
según datos del Ministerio de Agricultura
de la India, utilizaron los pesticidas,
adquiridos bajo préstamo de usura,
para suicidarse, óyelo bien, para suicidarse.
En Kerala, en Karnataka, en Andhra Pradesh,
terminada la primavera, se recoge el algodón
para los saris blancos de las vestidas de luto.
Juan Carlos Mestre
Es tu momento
locura pasajera
que mueves nubes.
La piel tímida
se asoma con pena
por tu ropaje.
Ved, bajo la lluvia de primavera,
la entrevista de ese abrigo
y ese paraguas.
*
El escenario de la primavera
¡Está casi preparado:
La luna y las flores del ciruelo.
*
Se oscurece el mar:
gritos de gaviotas,
apenas blancos.
*
Sí, la primavera ha llegado;
Esta mañana una colina sin nombre
Envuelta por la niebla.
*
De qué árbol florido
No lo sé,
Pero ¡ah, qué fragancia!
*
Durante todo el día,
Aunque no tan largo para la alondra,
Cantando, cantando.
*
Un viejo estanque;
Se zambulle una rana,
El sonido del agua.
*
El hombre que diga,
«Mis hijos son una carga»,
No habrá flores para él.
*
¡Despierta, despierta,
Mariposa dormida,
Y seamos compañeros!
*
Con cada ráfaga de viento,
La mariposa cambia de lugar
En el sauce.
*
La camelia del árbol
Cayó,
Vertiendo su agua.
*
La campana del templo cesa.
La fragancia de las flores en la noche.
Aún tañe la campana.
*
¿No es como el nido de un ratón,
Este ser incapaz de dormir
Por las flores?
*
Un verde sauce
Goteando en el lodo,
En la marea baja.
*
Pronto se va la primavera,
lloran los pájaros y hay lágrimas
en los ojos de los peces.
*
En medio del llano
Canta la alondra,
Libre de todo.
Matsuo Bashô

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