1 de agosto - Poesias para Pachamama
Cancioneros e poetas
Charanguy qhaparisunchiq
Amamin ch'inyakusunchu
Aman chinkayman risunchu
Qhari, warmi wawakuna yanapaway
mallk'a juntha rimariyta
ama chinkayman risunchu rimarisun
sumaq kawsay llajtanchispaq
Mujeres hombres y niños,
charango jilguero mío,
ayúdenme y cantemos.
Juntos pidamos justicia y exijamos,
respeto a nuestros pueblos,
rompamos este silencio que vivimos,
siempre valientes y dignos.
Pueblos del Tawantinsuyu,
Pachamama, Madre Tierra,
kantut'ika, bellas flores.
Charango jilguero mío, seguiremos
brindando sendas del mundo,
charango contigo hermano, pediremos
justicia a nuestros pueblos.
Luzmila Carpio
---------------------------------------------
Madre, madre, tú me besas, pero yo te beso más, y el enjambre de mis besos no te deja ni mirar... Si la abeja se entra al lirio, no se siente su aletear. Cuando escondes a tu hijito ni se le oye respirar... Yo te miro, yo te miro sin cansarme de mirar, y qué lindo niño veo a tus ojos asomar... El estanque copia todo lo que tú mirando estás; pero tú en las niñas tienes a tu hijo y nada más. Los ojitos que me diste me los tengo de gastar en seguirte por los valles, por el cielo y por el mar...
Gabriela Mistral
---------------------------------------------
-----------------------------------------------------
Pachakay
Pachakay
callarinasha cusicuymanta huaccayripi
causaypiy llaphllahuachai puka
tukuna rumipi yana
paypicay yupaychayniok cayiniyokmanta uku pacha
huatanima nukanchi yawar
waskakunawan huaymapacha.
Pachachaipi
phurupay tukanta
ima huacaychina llimpikuna causaymanta
yakucapay munainiyok ttukiri
k´apakpay yachikpayri tucuimanta quihuakuna
ima pusapayayman ananpachaman ukupachaman
nukansha
callpawan mosccoykunamanta.
Chaiman pacha quilluyana
rinacay tullu
jaika shimikuna pachamanta chhonccasca tarinakuna
nuka tikramuna caimán llapllahua
millma caimán, yakuman ima llancana aichakuna
nukarina takiman kcaytacunapura huailla quihuachaymanta
micjunapak mosccutucuy runakunamanta
nuka tukuna kirushata uturunkumanta
taqui tutakunamanta tinya uyhuamanta
kenataquimanta tutaypachajahuaman
ukupachapita urkujatunmanta.
TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL
La tierra
La tierra es el comienzo de la alegría y el llanto;
en ella vive la placenta roja
convertida en piedra negra,
en ella están los rituales de seres subterráneos
que amarran nuestra sangre
con las lianas del tiempo.
En esa tierra
está la pluma del tucán
que guarda el colorido de la vida,
está el agua libre e inquieta,
el aroma y el sabor de todas las hierbas
que nos llevan al cielo y al infierno,
estamos tú y yo
con la fuerza de los sueños.
A esa tierra negra o amarilla
irán estos huesos
cuando la boca del tiempo los haya chupado;
volveremos entonces a esa placenta,
a esa pluma, al agua que toca los cuerpos;
iremos a cantar entre los hilos verdes de esas hierbas
para alimentar todos los sueños de los hombres.
Volveremos a ser diente de tigre,
poema de la noche, tambor de yegua,
sonido de flauta a altas horas de la noche
en lo profundo de la gran montaña.
Por: Fredy Chikangana, 2010
--------------------------------------------
El ruego
Atahualpa Yupanqui
¡Pachamama...!
Lastimao de ausencias
h'i llegao al abra,
rigoriao de soles,
curao de distancias.
No vengo a pedirte
nadita pa' mí;
vengo por los pobres
que viven aquí...
Por tata Sandalio,
por Cháuqui, por todos
los que te han servido
de cualisquier modo.
Por la mama Rosa
que es igual que vos:
vejez y silencio,
piegra y corazón.
¡Pachamama...!
Magre de los Cerros,
¡ayúdamelos...!
Que todas sus penas
las reciba yo...
Yo que no soy nada,
nada más que senda.
Yo, que soy un sueño
lastimao de ausencias.
Yo que sólo vivo
pa' andar y sufrir,
que no tengo casa,
campos, ni maíz.
¡Pachamama...!
ya se va la tarde,
yo voy a seguir.
¡Te dejo este ruego
pa' que nunca sufran
los pobres de aquí!
----------------------------
Hoy camino y miro el campo
que los abuelos tiernamente nos dejaron
y donde estaba el río claro
ahora se encuentra una acuarela
de cicatrices de deshechos olvidados
¿A dónde irán
si “nos hacemos” como que nunca miramos?
¿Qué pasará
si no escuchamos madre tierra
lo que nos piden tus praderas?
Mira por allí,
siembra por allá.
Mezcla tus raíces con las mías,
hazte vida-humanidad.
Y siembra el porvenir
y mira al caminar
hazte viento, bosque, primavera
y semilla por sembrar
humanidad.
Hoy las calles van sangrando
alcantarillas mal heridas por mis manos.
Y la ciudad agonizando
pide a sus hijos una tregua
pues en descuido el desamor la está matando.
¿A dónde irán
nuestras familias cuando el aire este manchado?
¿Qué pasará
si no escuchamos madre tierra
lo que nos piden tus aceras?
Mira por allí,
cuida por allá
mezcla tus rincones con los míos,
hazte vida-humanidad.
Y cuida el porvenir
y mira al caminar
hazte parque, esquina, callejuela
y futuro por cuidar
humanidad.
Mario Ramírez
--------------------------------------------
Duerme mi cielo,
mi niño eterno, dueño del mundo,
mi corazón.
Despertarás y habrá acabado la larga noche
y su terror.
Vendrá la luz y el amanecer posará en tus labios
la esperanza que sueñan los pueblos originarios.
Sueña Pichiche,
con las praderas donde el manzano
ya floreció,
en esa tierra en que el huinca 2 aprende
nuestros amores, los que olvidó.
Él allí comprenderá que tu gente quiera romper
las alambradas que cierran la ruta a Peumayen .
Duerme, mi pequeño,
que en el país al que vas dormido
escriben la verdadera historia los vencidos
No temas despertarte,
que la luz que se cuela por el tamiz de tus sueños
alumbra esta noche y limpia el cielo del mundo.
Duérmete y que vuestro sueño custodie el futuro.
Duerme mi wawa,
la Pachamama 5 besa tu frente y en su interior
guarda su oro negro y volátil, para ofrecértelo a ti, mi amor.
Duerme que un sueño nos salvará de tanto olvido,
y espantará al águila que acecha al puma herido.
Dulce paal ,
duerme tranquilo, que aquí a la selva no llegarán
el monstruo con dientes de acero, rencor y escamas y su ley marcial,
que a la tarde llegó un mensajero con pasamontañas
diciendo que traerá música y flores por la mañana.
Ismael Serrano
-------
Monte es libertad
José Luis Aguirre
Y que el sol sea siempre vida
La lluvia y el viento, la luna también
Y que siga pasando el río
Azul, cantarino como en la niñez
Y que nunca nos falte tiempo
Pa' con un amigo sentarse a charlar
O solitos rumbear la huella
Buscando el silencio allá en el Mollar
Qué bonito es vivir acá a tu lado
En la sierra, amasando el pan
Trabajando la tierra, criando el amor,
Los abuelos sabían: Monte es libertad
Que no venga el progreso a voltear,
Demasiado lo que se nos fue
Que volver a la madre es sentir
Lo profundo de saberse en gratitud
Que despierte, Madre Tierra, de una vez
El dormido corazón de la Humanidad
Ojalá caiga un poco e' lluvia
Que nos dé un respiro que haga verdecer
Cada yuyo, color y aroma
Milagro que cura cualquier padecer
Atardece, braman las chicharras,
Del último rayo la piedra es portal
Que abre magia y fecunda en la madre
Precioso regalo de luz manantial.
-----
Mujer originaria
Paula Ferré
Detrás de una mujer hay un pueblo,
Detrás de un pueblo hay una identidad
En sus entrañas gesta el futuro
Nos queda defender a lo más puro
Resistiendo hace más de cinco siglos
Los ataques del colonizador
Poniendo como escudo sus sentidos
Su fuerza, su latido y su valor
Viven…
Wichis, yamanas y guaraníes
Libres…
Onas, mapuches y calchaquíes
Vuelven…
Tobas, matacos, comechingones
Luchan…
Huarpes, diaguitas, sanavirones
Surca madre tierra en nuestra carne una vez más
La esperanza que vendrá
Espíritu libre indígena que va
Espíritu libre indígena que va
Hoy cuenta esa mujer con nuestra lucha
Un compromiso, un grito y la labor
De detener urgente sus heridas
De sanar su memoria con amor
Nos arrancaron niños de tus brazos
Pero la sangre no pudo olvidar
Hoy regresamos juntos a ese abrazo
Para soñar tu pueblo en libertad
-----------------------------------------------------------------
Sol del trópico
Sol del trópico
Sol de los Incas, sol de los Mayas,
maduro sol americano,
sol en que mayas y quichés
reconocieron y adoraron,
y en el que viejos aimaraes
como el ámbar fueron quemados.
Faisán rojo cuando levantas
y cuando medias, faisán blanco,
sol pintador y tatuador
de casta de hombre y de leopardo.
Sol de montañas y de valles,
de los abismos y los llanos,
Rafael de las marchas nuestras,
lebrel de oro de nuestros pasos,
por toda tierra y todo mar
santo y seña de mis hermanos.
Si nos perdemos, que nos busquen
en unos limos abrasados,
donde existe el árbol del pan
y padece el árbol del bálsamo.
Sol del Cuzco, blanco en la puna,
Sol de México, canto dorado,
canto rodado sobre el Mayab (2),
maíz de fuego no comulgado,
por el que gimen las gargantas
levantadas a tu viático;
corriendo vas por los azules
estrictos o jesucristianos,
ciervo blanco o enrojecido,
siempre herido, nunca cazado...
Sol de los Andes, cifra nuestra,
veedor de hombres americanos,
pastor ardiendo de grey ardiendo
y tierra ardiendo en su milagro,
que ni se funde ni nos funde,
que no devora ni es devorado;
quetzal de fuego emblanquecido
que cría y nutre pueblos mágicos;
llama pasmado en rutas blancas
guiando llamas alucinados...
Raíz del cielo, curador
de los indios alanceados;
brazo santo cuando los salvas,
cuando los matas, amor santo.
Quetzalcóatl, padre de oficios
de la casta de ojo almendrado,
el moledor de los añiles,
el tejedor de algodón cándido.
Los telares indios enhebras
con colibríes alocados
y das las grecas pintureadas
al mujerío de Tacámbaro.
¡Pájaro Roc (3), plumón que empolla
dos orientes desenfrenados!
Llegas piadoso y absoluto
según los dioses no llegaron,
tórtolas blancas en bandada,
maná que baja sin doblarnos.
No sabemos qué es lo que hicimos
para vivir transfigurados.
En especies solares nuestros
Viracochas se confesaron,
y sus cuerpos los recogimos
en sacramento calcinado.
A tu llama fié a los míos,
en parva de ascuas acostados.
Sobre tendal de salamandras
duermen y sueñan sus cuerpos santos.
O caminan contra el crepúsculo,
encendidos como retamos,
azafranes sobre el poniente,
medio Adanes, medio topacios...
Desnuda mírame y reconóceme,
si no me viste en cuarenta años,
con Pirámide de tu nombre,
con pitahayas y con mangos,
con los flamencos de la aurora
y los lagartos tornasolados.
¡Como el maguey, como la yuca,
como el cántaro del peruano,
como la jícara de Uruápan,
como la quena de mil años,
a ti me vuelvo, a ti me entrego,
en ti me abro, en ti me baño!
Tómame como los tomaste,
el poro al poro, el gajo al gajo,
y ponme entre ellos a vivir,
pasmada dentro de tu pasmo.
Sol de los Incas, sol de los Mayas,
maduro sol americano,
sol en que mayas y quichés
reconocieron y adoraron,
y en el que viejos aimaraes
como el ámbar fueron quemados.
Faisán rojo cuando levantas
y cuando medias, faisán blanco,
sol pintador y tatuador
de casta de hombre y de leopardo.
Sol de montañas y de valles,
de los abismos y los llanos,
Rafael de las marchas nuestras,
lebrel de oro de nuestros pasos,
por toda tierra y todo mar
santo y seña de mis hermanos.
Si nos perdemos, que nos busquen
en unos limos abrasados,
donde existe el árbol del pan
y padece el árbol del bálsamo (1).
Sol del Cuzco, blanco en la puna,
Sol de México, canto dorado,
canto rodado sobre el Mayab (2),
maíz de fuego no comulgado,
por el que gimen las gargantas
levantadas a tu viático;
corriendo vas por los azules
estrictos o jesucristianos,
ciervo blanco o enrojecido,
siempre herido, nunca cazado...
Sol de los Andes, cifra nuestra,
veedor de hombres americanos,
pastor ardiendo de grey ardiendo
y tierra ardiendo en su milagro,
que ni se funde ni nos funde,
que no devora ni es devorado;
quetzal de fuego emblanquecido
que cría y nutre pueblos mágicos;
llama pasmado en rutas blancas
guiando llamas alucinados...
Raíz del cielo, curador
de los indios alanceados;
brazo santo cuando los salvas,
cuando los matas, amor santo.
Quetzalcóatl, padre de oficios
de la casta de ojo almendrado,
el moledor de los añiles,
el tejedor de algodón cándido.
Los telares indios enhebras
con colibríes alocados
y das las grecas pintureadas
al mujerío de Tacámbaro.
¡Pájaro Roc (3), plumón que empolla
dos orientes desenfrenados!
Llegas piadoso y absoluto
según los dioses no llegaron,
tórtolas blancas en bandada,
maná que baja sin doblarnos.
No sabemos qué es lo que hicimos
para vivir transfigurados.
En especies solares nuestros
Viracochas se confesaron,
y sus cuerpos los recogimos
en sacramento calcinado.
A tu llama fié a los míos,
en parva de ascuas acostados.
Sobre tendal de salamandras
duermen y sueñan sus cuerpos santos.
O caminan contra el crepúsculo,
encendidos como retamos,
azafranes sobre el poniente,
medio Adanes, medio topacios...
Desnuda mírame y reconóceme,
si no me viste en cuarenta años,
con Pirámide de tu nombre,
con pitahayas y con mangos,
con los flamencos de la aurora
y los lagartos tornasolados.
¡Como el maguey, como la yuca,
como el cántaro del peruano,
como la jícara de Uruápan,
como la quena de mil años,
a ti me vuelvo, a ti me entrego,
en ti me abro, en ti me baño!
Tómame como los tomaste,
el poro al poro, el gajo al gajo,
y ponme entre ellos a vivir,
pasmada dentro de tu pasmo.
Pisé los cuarzos extranjeros,
comí sus frutos mercenarios;
en mesa dura y vaso sordo
bebí hidromieles que eran lánguidos;
recé oraciones mortecinas
y me canté los himnos bárbaros,
y dormí donde son dragones
rotos y muertos los Zodíacos.
Te devuelvo por mis mayores
formas y bulto en que me alzaron.
Riégame así con rojo riego;
dame el hervir vuelta tu caldo.
Emblanquéceme u oscuréceme
en tus lejías y tus cáusticos.
¡Quémame tú los torpes miedos,
sécame lodos, avienta engaños;
tuéstame habla, árdeme ojos,
sollama boca, resuello y canto,
límpiame oídos, lávame vistas,
purifica manos y tactos!
Hazme las sangres y las leches,
y los tuétanos, y los llantos.
Mis sudores y mis heridas
sécame en lomos y en costados.
Y otra vez íntegra incorpórame
a los coros que te danzaron,
los coros mágicos, mecidos
sobre Palenque y Tihuanaco.
Gentes quechuas y gentes mayas
te juramos lo que jurábamos.
De ti rodamos hacia el Tiempo
y subiremos a tu regazo;
de ti caímos en grumos de oro,
en vellón de oro desgajado,
y a ti entraremos rectamente
según dijeron Incas Magos.
¡Como racimos al lagar
volveremos los que bajamos,
como el cardumen de oro sube
a flor de mar arrebatado
y van las grandes anacondas
subiendo al silbo del llamado!
Gabriel Mistral
--------------------------------------------------
ODA A LA VIDA
La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.
Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.
No es cierto.
Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.
Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.
Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.
No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.
Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.
Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.
el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
Pablo Neruda

.png)
.jpg)
